Quisiera despojar mi oración Padre,
de toda palabra preconcebida,
Quisiera adormecer mis sentidos
para dejarme guiar tan sólo por Ti,
y pensar que no soy nada.

Quisiera que me empapes de Fe viva Jesús,
para transmitir la Fe serena, la Fe de la esperanza
y la Fe de la alegría a todo el mundo,
y seguir pensando que no soy nada.

Quisiera que me des, oh Espíritu Santo,
el don del amor y la caridad,
para recoger al caído y brindarle
Tu mano y consuelo, y pensar aún,
que no soy nada.

Porque siendo nada, sabré que sin Ti Señor,
no puedo hacer nada.

Amén