|
La
Reflexión Semanal |
El
Evangelio del Domingo |
|
Siento, Señor, que
estoy donde Tú quieres que
esté; que nací para estar donde ahora
estoy, que vine al mundo para hacer lo que
hago… De no ser así, Tú me hubieras hecho
diferente: más sabio o más
pobre, más hábil o más
torpe, más tierno o más
firme, más fuerte o más
débil… Tú, que has abierto el cielo para
siempre, que me has dado vida y
nombre, que te has mojado para
mojarme, que me has perfumado con tu
Espíritu, que me susurras tus
quereres, que me llamas "hijo, hija" sin
avergonzarte, que me bautizaste para
comprometerte y
que te alegras de que esté donde Tú me
soñaste, apacigua mi espíritu cuando a veces se me
ocurre al pesar mi vida –lo que hago, mis
vanidades– que podría haber hecho algo más
grande. Ulibarri,
Fl. |
En
aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que
lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: "Soy yo el que
necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?"
Jesús
le contestó: "Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así lo que Dios
quiere." Entonces Juan se lo permitió. Apenas
se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu
de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.
Y
vino una voz del cielo que decía: "Este es mi hijo, el amado, mi
predilecto." (Mateo
3,13-17) |
|
Liturgia
Joven - www.liturgiajoven.com
-
liturgiajoven@liturgiajoven.com | |
El grupo Liturgia Joven, que prepara y anima cada
semana la misa de 13:30 en la Parroquia del Pilar (Bilbao), te ofrece cada
semana la Reflexión Semanal y el Evangelio del
Domingo.
Si conoces a alguna
persona a la que le interese recibir este correo de forma semanal no dudes en
escribirnos a liturgiajoven@liturgiajoven.com para darnos su
dirección y suscribirle.