|
La
Reflexión Semanal |
El
Evangelio del Domingo |
|
A
través de las tinieblas que me rodean condúceme Tú, siempre más adelante.
La noche es oscura y estoy lejos del hogar:
condúceme Tú, siempre más adelante.
Guía mis pasos: no puedo ver ya
lo que se dice ver allá abajo:
un solo paso cada vez
es bastante para mí. Yo no he sido siempre así,
ni tampoco he rezado siempre
para que Tú me condujeras.
Deseaba escoger y ver mi camino,
pero ahora, condúceme Tú, siempre más adelante.
Ansiaba los días de gloria,
y
a pesar de los temores el orgullo dirigía mi querer:
¡oh!, no te acuerdes de esos años que pasaron ya.
Tu poder me ha bendecido tan largamente,
que aún sabrá conducirme
siempre más adelante por el llano y por los pantanos,
sobre la roca abrupta y el bramar del torrente
hasta que la noche haya pasado
y
me sonrían en la mañana esas caras de ángeles
que había amado hacer tiempo
y
que durante una época perdí. Condúceme Tú, siempre más
adelante. |
Al
enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el
territorio de Zabulón y Neftalí. Así
se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país
de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los
gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los
que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló." Entonces
comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino
de los cielos." Pasando
junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman
Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago,
pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de
hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y,
pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y
a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre.
Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo
siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando
el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del
pueblo. (Mateo
4,12-23) |
|
Liturgia
Joven - www.liturgiajoven.com
-
liturgiajoven@liturgiajoven.com | |
El grupo Liturgia Joven, que prepara y anima cada
semana la misa de 13:30 en la Parroquia del Pilar (Bilbao), te ofrece cada
semana la Reflexión Semanal y el Evangelio del
Domingo.
Si conoces a alguna
persona a la que le interese recibir este correo de forma semanal no dudes en
escribirnos a liturgiajoven@liturgiajoven.com para darnos su
dirección y suscribirle.