La Reflexión Semanal

El Evangelio del Domingo

 

 

Siento, Señor, que estoy

donde Tú quieres que esté;

que nací para estar donde ahora estoy,

que vine al mundo para hacer lo que hago…

 

De no ser así,

Tú me hubieras hecho diferente:

más sabio o más pobre,

más hábil o más torpe,

más tierno o más firme,

más fuerte o más débil…

 

Tú,

que has abierto el cielo para siempre,

que me has dado vida y nombre,

que te has mojado para mojarme,

que me has perfumado con tu Espíritu,

que me susurras tus quereres,

que me llamas "hijo, hija" sin avergonzarte,

que me bautizaste para comprometerte

y que te alegras de que esté donde Tú me soñaste,

apacigua mi espíritu

cuando a veces se me ocurre

al pesar mi vida –lo que hago, mis vanidades–

que podría haber hecho algo más grande.

 

Ulibarri, Fl.

 

 

 

En aquel tiempo, proclamaba Juan:

 

"Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo."

 

Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo:

 

"Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto."

 

(Marcos 1,7-11)

 

Liturgia Joven - www.liturgiajoven.com - liturgiajoven@liturgiajoven.com

 

 

 

El grupo Liturgia Joven, que prepara y anima cada semana la misa de 13:30 en la Parroquia del Pilar (Bilbao), te ofrece cada semana la Reflexión Semanal y el Evangelio del Domingo.

 

Si conoces a alguna persona a la que le interese recibir este correo de forma semanal no dudes en escribirnos a liturgiajoven@liturgiajoven.com para darnos su dirección y suscribirle.